viernes, 3 de septiembre de 2010

El por qué fracasamos en contribuir a mejorar la Enseñanza Técnico Profesional en Maule Sur

Hace algún tiempo nos autoimpusimos la tarea de contribuir a mejorar la Educación Técnico Profesional en Maule Sur. Si ustedes revisan este blog podrán conocer algunas de las distintas iniciativas que tratamos de desarrollar. Al final, nuestro esfuerzo fue en vano. Es por ello que reproducimos el comentatario de Fernando Villegas, publicado en el diario La Tercera, el cual permite explicar, en buena medida, las razones de nuestro fracaso.

PROPOSITOS 20-20 ¿RESULTADOS 0-0?
La Tercera 09.06.2009
por Fernando Villegas

La iniciativa "Educación 20-20", cuyo propósito es ayudar a sacar a la educación del pegajoso marasmo en que se encuentra, cumple en estos días un año desde que su originador, Mario Waissbluth, la propuso. Desde entonces a la fecha se rodeó con un entusiasta grupo de jóvenes, tejió una red de contactos, visitó parlamentarios, comprometió la ayuda de publicistas, escribió docenas de columnas y no ha dejado puerta por golpear ni piedra por mover. Es el momento de preguntarse hasta qué punto podrá también empujar el pesado carro inercial de la educación chilena y obtener resultados. La tarea no es nada de fácil. En ninguna parte del mundo lo ha sido. Duro es modificar una práctica social enraizada en el alma, el bolsillo y también a menudo en la ignorancia y la miopía. Aun la más retardataria e inconcebible institución tiene sus defensores.

Grupos de interés nunca les van a faltar, como las garrapatas no le faltan ni al perro más anémico. Y no necesariamente dichas conveniencias representan dinero, privilegio o poder; puede suceder que quienes ocupan las posiciones más miserables del sistema terminen por hallar un acomodo, al menos el consuelo de la rutina y la costumbre, del mal ya conocido. Y de ahí su resistencia inerte, pasiva, a las molestias del cambio, aun del favorable. Una divertida historia de Anthony Burgess es perfecta metáfora de eso: cuando un emperador romano atiende la demostración de un barco a vapor inventado por un genio griego, una delegación de esclavos se le presenta para decirle que ellos, despojados de todo, al menos son remeros -a latigazos- de las galeras y sería injusto quitarles eso también.

En Chile se agregan dos elementos adicionales y muy tóxicos. Uno ya lo mencionó Sebastián Edwards el domingo pasado: nuestra timidez y falta de imaginación. Es cierto. Aun los autoproclamados "emprendedores" suelen apreciar mucho más las virtudes de la cautela y prudencia -habituales consejos de los editoriales- que de la audacia y creación. En el caso de la educación, no vemos ni oímos otra cosa que a repetidores de fórmulas fracasadas en Europa y EE.UU. Contra toda evidencia empírica y del sentido común, todavía hay "eminencias" insistiendo en desdeñar las disciplinas fuertes, la memorización -no entienden su papel como medio de fortificar el músculo mental- y las exigencias duras, prefiriendo en cambio espetar bobas expectoraciones acerca de la informática, la "creatividad", la educación "como juego entretenido", etc.

El otro veneno lo mencionaremos nosotros: es la negligencia perezosa, la pasividad invencible, el inamovible poto de plomo de la nación. Esta, la nuestra, es una cultura de charlatanes anunciando cosas por hacer, no de hacedores. La energía se consume aquí en dicho anuncio. O como lo dice el protagonista de una novela -" Muerte a los Latinos"-, "la palabra, en el mundo latino, no prepara y precede la acción, sino la sustituye". Cantinflas es el representante universal y eterno de eso, el picante perpetuo arreglándoselas a punta de vocablos ininteligibles y a veces altisonantes. Esto es especialmente cierto, me temo, en el "mundo progresista", muchos de cuyos miembros son visceralmente catalépticos, menos buenos para hacer funcionar sus propias ideas que para evacuar odios y resentimientos a base de insultos y acusaciones. Seguirán vociferando "Yanqui Go Home" o "Celebremos el Día del Combatiente" hasta el Día del Juicio Final. ¿Qué iniciativa resiste la atracción gravitacional de ese temperamento nuestro más dado al reposo que a la acción? ¿Cuál de todas las ideas presentadas con entusiasmo en las llamadas "redes sociales" de internet supera la fase de la mera inscripción? ¿Cuál resiste la fase del mantenimiento de las cosas, el oscuro y poco glamoroso trabajo diario para que lo iniciado siga cascando? ¿Qué "planes piloto" superan alguna vez esa etapa? ¿Cuántas ONG hacen más de UN trabajo valedero -o más bien UN proyecto verboso y salivoso- al año para justificar la pedida anual de fondos? ¿Cuántos de entre los anuncios gubernamentales, aun los meramente administrativos, llegan a materializarse a tiempo y como era debido o siquiera a medias? En cambio, ¡qué abundancia de rezongos! ¡Qué riqueza de demandas por derechos conculcados, por "deudas históricas"! ¡Qué sobrepoblación de resentidos incapaces de ofrecer UNA alternativa a nada! ¡Cuántos anuncios! ¡Qué plétora de promesas! ¡Qué cantidad de postergaciones! ¡Cuántos perdonazos a los incompetentes, irresponsables y deshonestos! Mario, qué difícil lo veo…

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